Category Archives: New Wave

Legal Tender

Zorba el Griego no fue la única danza que desarrollamos, pero la otra era menos cinematográfica, lo que no sirvió de excusa para bailarla en muchas ocasiones incluyendo de nuevo la entrega de premios Polín. Nuestro escueto repertorio se completaba con una canción del grupo americano New WaveThe B-52’s” que se titulaba “Legal Tender“, es decir, curso legal, y que trataba de solucionar lo caro que está todo vía falsificar dinero desde el sótano. En el video salían con llamativas pelucas, pero como nosotros no teníamos, nos poníamos calzoncillos, y así se bailaba, con calzoncillos en la cabeza culebreando. De hecho llegamos a comprarnos calzoncillos exclusivamente para ponérnoslos de sombrero. Mi madre, que era la que me compraba la ropa, se extrañaba de que eligiera unos boxers anchos con hipopótamos rosas y corazones púrpura, yo creo que pensaba que era la adolescencia, y nunca se imaginó que me los ponía de gorro y sólo de vez en cuando. Era el año 1984 y estábamos muy chicos aún para otras cosas.

816ef50a4_o

Advertisements

New Wave

Picturewave
Siempre he sido un poco punk en mi interior

Si hubiera tenido un tocadiscos quizás hubiera desviado mis ahorros hacia la música, pero como lo único que tenía en casa era un radiocasete Phillips que a veces se comía las cintas, pues me ahorré ese dinero. Jorge sí que tenía un equipo musical completo Hi Fi, con tocadiscos y micrófono y de todo, pronto aprenderíamos a usarlo. A pesar de las limitaciones me compré la cinta de Pretenders, que me encantaban; estaba loco por la drogata de Chrissie Hynde, el “Bad Boys get spanked” me acompañaba a todas horas, y lo bailaba con los morros apretados y la cabeza asintiendo mioclónicamente. Luego ella cantaba con UB40, grupo que ya conocía por una película antes mencionada, El club de los Monstruos, el “I got you babe“, que era a su vez una versión de una canción de Sony & Cher, y todo esto lo iba reteniendo y una red se completaba en mi sesera

– Vaya músicos de porquería que hay ahora – decía mi padre, pero todo el postpunk de la New Wave entraba por mi casa vía Londres por mucho que a Darth Vader no le gustara. Duran Duran, The Cure, Soft Cell, Wham!, Siouxsie and The Banshees, Orchestral Manoeuvres in the Dark, que decía un vecino del Opus Dei que eran satánicos y entonces aún me gustaban más, Depeche mode, Cocteau Twins, Tears for Fears, Spandau Ballet, Frankie goes to Hollywood… y es a lo que me refiero, que era un momento musical único en la historia. Encendías la radio y te ponían lo nuevo de Police, “Every Little Thing She Does Is Magic”, o de Queen cantando con Bowie “Under Pressure” o sonaba en primicia el “Sweet Dreams (Are made of this)” de Eurythmics, con la joven Annie Lennox, o te estrenaban en tus narices el video de A-ha, “Take on me“, mitad dibujado, mitad real ¡alucinante!

Y al llegar de vuelta al hogar patrio me encuentro con una versión de “L’amour est un oiseau rebelle“, de la ópera Carmen de Bizet, que cantan Olé Olé y se llama Conspiración.  Y ni los detuvieron ni les imputaron en nada, al contrario, fue un éxito nacional, ¡cielos!

Picturez1

Karma Chameleon

ccfoundrymenu12-641x412
Fue llegar y juntarme con estos…

Como era muy buen estudiante gané la beca tres años consecutivos, que supe aprovechar excelentemente para entender un poco mi lugar en el mundo y aprender muchísimas cosas, aparte del inglés. Entre ellas de música y por supuesto de cine.
Y es que en esa época ocurría el boom del New wave y del Pop en el Reino Unido, multitud de nuevos artistas salían con unos looks chocantes y llamativos, con videos musicales llenos de medios y efectos, canciones pegadizas, señas de identidad, diferenciación, ambigüedad sexual, grupos urbanos… Todo el mundo llevaba pendientes en las orejas, hombres y mujeres, así que yo también quise ponerme. Llamé a casa y pregunté que qué les parecía que me pusiera un pendiente (uno sólo y en la oreja izquierda, que es de hombres). En España aún no se estilaba y mi madre me respondió: Espera que le pregunto al lado oscuro…instantes de tensión, yo ya sabía la respuesta… – Dice tu padre que si se te ocurre ponerte un pendiente te lo arranca de cuajo y te mete una somanta de hostias que se te quitan las ganas de maricón para el resto de tu vida – Con semejante respuesta ni Luke con toda la fuerza Jedi del Universo se hubiera puesto pendiente. Con los años se puso de moda en España y todo el mundo se ponía, todos mis hermanos se agujerearon las orejas, pero yo me negué: – Ahora no quiero – dije.

Aún así me las apañé en parte. En una promoción de Culture Club me compré una chapa de Boy George, por la que me tomarían el pelo todos los del curso de inglés, y unos pendientes dorados de pegatina, que en vez de necesitar agujero se pegaban con una especie de superglue que no se caía ni en la ducha. Y así tan moderno, en plan Karma Chameleon, me dispuse a conocer todas las salas de cine de la ciudad.

boy-george-C