El corazón del ángel

513252187_620768b0a7_o
Corazoncito arrancadito

Hacer una buena película de miedo era un reto para los grandes autores, ya lo habían demostrado Kubrick y Friedkin entre otros. Los directores se apuntaban al miedo sin temor ni vergüenza y discurrían como hacer buenas películas con un punto sobre lo desconocido. El director Alan Parker ya tenía una sólida filmografía entonces, con películas como “El Expreso de medianoche“, “Fama“, “Pink Floyd: The Wall“, “Birdy“, y reunió juntos a Robert De Niro, Mickey Rourke, Charlotte Rampling y a Lisa Bonet, que estaba en auge después de su éxito en la serie televisiva “La hora de Bill Cosby“, para hacer un filme de intriga y suspense diabólicos. Nos gustó mucho “El corazón del Ángel“, una historia con diablo rodada en Nueva Orleans. No era exactamente una película de terror, ya que la película comprende varios géneros, pero podría decirse que es un filme de suspense y misterio con toques sobrenaturales de vudú, satanismo y de cine negro policíaco, mezclados dentro de una atmósfera densa, asfixiante y oscura. Al terminar la película sudábamos. Con los botones superiores de la camisa desabrochados fuimos al Centro Comercial de Simago y compramos un corazón de cerdo en la sección de carnicería, al cual le clavamos después unos alfileres de cabeza redonda, grande y coloreada que habíamos adquirido en un “todo a cien” mientras pensábamos en nuestros enemigos.

Hacía poco habíamos visto al padre de Jorge con esa señora rubia que no era su madre, quizás él pensaba en eso, no sé. Yo pensaba en mi padre también y en algún profesor, como el de química, que me había asegurado que jamás aprobaría con él. Carlos también pensaba en su padre y quizás en su abuela, toda una Angela Channing de Extremadura;  Víctor no tenía enemigos. Con el músculo cadáver acribillado de alfileres de bola, que quedaba bonito con todos los colores, en nuestras manos, como no sabíamos qué hacer con tal corazón sangrante una vez terminamos de pincharlo, se nos ocurrió arrojarlo por la verja al interior de una peletería de alta gama, como protesta por el asesinato de animales para hacerse abrigos. No me imagino la cara que pondría la dependienta al abrir la tienda por la mañana. Seguro que no pensó que se trataba del corazón del ángel.

513252779_9c7e29947f_o

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s