Batman vs Supermán

El primer Batman, 1943
El primer Batman, 1943, no muy diferente de mi padre en calzoncillos

Siempre que me quedaba un rato a jugar con el vecino del 7A acabábamos a tortazos, y es que él era pro-Batman de toda la vida y yo de Supermán a muerte, faltaría más. Empezábamos sacando nuestros muñecos marca madelman “tuneados” como podíamos, yo convirtiéndolo en un fornido Supermán, y él transformàndolo en un aguerrido Batman, con múltiples trozos de tela pegados con pegamento Imedio, grapas y con pedazos de papel recortado, y luego luchaban y cada uno quería que ganase el suyo y ahí se originaba el conflicto – ¡Batman no vuela, tramposo! – No está volando, listillo, ha sido un salto – ¿¡Ah sí!? pues vaya salto más volador, ¡embustero! – Tan bien que nos lo pasábamos mientras tuneábamos a los muñecos, tan entretenidos, compartiendo, y luego siempre acábabamos castigados por tirarnos trastos a la cabeza y escupirnos. Él me lanzaba escupitajos de Kryptonita verde que yo no sabía hacer.

A mí Batman me parecía un sucedáneo, cómo el chocolate barato que nos compraba mi abuela para merendar. No era sino que un buen hombre con intenciones nobles, pero sin realmente ningún superpoder. Hay que pensar que el referente de Batman entonces era un tipo con mallas moradas ajustadas, un antifaz y una capa. Pues bien, mi amigo de al lado estaba tan completamente chiflado por Batman, que rayaba lo patológico. No podíamos tocar el tema porque se enfadaba enseguida, echaba humo por las narices y las orejas y había que escapar. Nunca supe si tenía algún trastorno de la personalidad o algún defecto comportamental, pero algo debía de haber, porque un día el chaval se escapó de casa; vestido con unas mallas moradas, un calzoncillo negro por encima, una camiseta de Batman y su antifaz con capa, se marchó. Su madre muy nerviosa vino a preguntarnos, y hubo incluso que llamar a la policía, pero afortunadamente nuestro héroe apareció antes de que llegaran y no pasó nada, se había ido al quiosco a comprar y se entretuvo jugando al fútbol en la plaza, porque disfrazado de Batman marcaba muchos más goles.

Madelman
Transformábamos pobres Madelmans en Héroes
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s